Denuncian identificaciones por «perfil racial» de la Policía municipal en Marzana

En un testimonio firmado por Omar Boudaaoui, que forma parte de SOS Racismo en Bizkaia, relata las identificaciones realizadas por parte de la Policía municipal el pasado lunes a un grupo de jóvenes senegaleses que estaban sentados en unas gradas del muelle de Marzana.

NAIZ|16/05/2018 11:19
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Policías municipales identifican a jóvenes senegaleses en el muelle de Marzana.

El pasado lunes 14 de mayo, al atardecer, Omar Boudaaoui denuncia en un testimonio enviado a los medios por SOS Racismo que asistió «sin quererlo a una de las agresiones racistas más típicas, una identificación por perfil racial realizada por parte de la Policía municipal de Bilbao a un grupo de jóvenes senegaleses que estaban sentados en unas gradas del muelle Martzana, que es su lugar habitual de encuentro desde hace años».

Según cuenta, dos coches y una furgoneta de la Policía local «cerraron el camino por un lado y los agentes en número de siete u ocho formaron un cerco rodeando al grupo de los ‘sospechosos’ de manera que nadie pudiera escapar, a no ser que quisiera arriesgar la vida y saltar al muelle de abajo».

Boudaaoui, que forma parte de SOS Racismo, explica que «me propuse tomar una foto y para disimular, ya que no quería que me delataran mis rasgos magrebíes, entré en uno de los bares adyacentes, pedi una bebida y salí rápido. Me atreví a sacar una foto con mucha cautela pensando en la Ley Mordaza».

Añade en el testimonio que «seguí contemplando la escena teatral; la terraza del bar estaba llena, excepto una pareja que sí se había fijado y comentaba lo que estaba pasando. Uno de los policía se acercó y les pidió la documentación, les identificó por haber tomado una foto. Los agentes estaban atentos a lo que hacía la gente alrededor; sobre todo, muy atentos a los móviles. No sé por qué». «¿Será porque estaban haciendo algo ilegal?», se pregunta.

«Los demás consumidores seguían a lo suyo, tomando sus cervezas y charlando como si no pasara nada a diez metros de sus mesas. Ni dos coches, ni una furgoneta les llamaban la atención, tampoco la cantidad de uniformados. Es como si estuvieran en otro mundo, como si hubiera un muro que separase la terraza del ‘hombre blanco’ de la escalera del ‘hombre negro’», critica en el testimonio enviado a los medios.

«Tomé la foto para recordar ese momento, para que luego no digan los que gobiernan Bilbao y firman los pactos de seguridad que las identificaciones por perfil racial no existen, que son interpretaciones erróneas de algunas personas obsesionadas con la discriminación racial», explica en el texto el miembro de SOS Racismo en Bizkaia.

Omar Boudaaoui cuenta que «terminados los cacheos y las identificaciones y cuando la policía ya se había largado, me acerqué a los jóvenes senegaleses. Me presenté como miembro de SOS Racismo y les pregunté si querían denunciar esa actuación policial racista. Estuvimos hablando un rato largo sobre todo con B. que sacó toda su rabia y se mostraba muy preocupado por un compañero callado sentado a su lado y que sufre un trastorno sicológico».

El testimonio finaliza explicando que «la mayoría de ellos se expresaban en su idioma que yo no entendía pero sonaba a indignación y enfado. Al final B. me dijo que la gente está harta, que tragan y tragan, que aguantan como pueden, pero las ganas de rebelarse y romperlo todo también están ahí y que estos policías y las demás instituciones no se enteran de la tensión que hay en el aire, van a lo suyo».