Una pitonisa condenada por estafar 22.600 euros a un hombre en Bilbo

La Audiencia de Bizkaia ha condenado a dos años y medio de prisión a una pitonisa que estafó 22.600 euros a un hombre que sufría una anomalía psíquica y le entregó dinero y joyas durante año y medio a cambio de ''magia negra" con la que le decía que iba a encontrar trabajo.

NAIZ|2018/12/04 12:35

Según la sentencia hecha pública hoy, la acusada, Eulalia, ofrecía servicios de tarotista, adivinación, eliminación de energías negativas, etc, y se publicitaba en prensa y televisión, bajo el nombre de Cristal.

La víctima, Pablo Jesús, vio a la acusada en televisión y motivado por la necesidad de encontrar un trabajo, decidió acudir a su consulta por primera vez el 9 de marzo de 2012, abonando por la misma a través de su tarjeta de crédito la cantidad de 600 euros.

Al día siguiente, 10 de marzo, sin obedecer a ninguna consulta previa y sin consentimiento de Pablo Jesús, Eulalia cargó nuevamente en la cuenta de éste la cuantía de 600 euros.

En las sucesivas consultas, la acusada, tras comprobar lo influenciable y vulnerable que era Pablo Jesús, así como su desesperación por encontrar un empleo y una nueva pareja, «con el ánimo de obtener un beneficio ilícito», dicta la sentencia, recibió hasta noviembre de 2013 a Pablo Jesús en su domicilio en numerosas ocasiones.

Allí, ofreciéndole rituales esotéricos, consiguió que el hombre le realizase diferentes pagos por varios medios: con la tarjeta de crédito de Pablo Jesús, Eulalia logró en ocho operaciones 2.900 euros; con otra tarjeta propiedad de la mujer de este, Penélope, en 18 operaciones la acusada percibió la cantidad de 6.225 euros.

El hombre también le ingresó a Eulalia 5.430 euros en una cuenta, más ocho mil euros en metálico, joyas (dos cadenas de oro y una alianza) e incluso las escrituras de unas parcelas de garajes.

El importe total probado percibido por Eulalia de Pablo Jesús, sin contar las joyas, fue de 22.687 euros. Parte de ese dinero era de los padres del hombre, y también de su mujer, puesto que formaban una sociedad de gananciales.

La pitonisa, según la sentencia, le decía al hombre que era cuestión de magia negra y que el dinero «se iba y retornaría solo», y le apremiaba a darle más dinero para «materiales».

En la sentencia, el Tribunal destaca como «especialmente reprochable» que la acusada se valiera de la ignorancia y vulnerabilidad de Pablo Jesús, así como que la estafa afectase al patrimonio familiar de la víctima.

Por ello, condena a la pitonisa a dos años y seis meses de cárcel, así como a indemnizar a Pablo Jesús y Penélope con 22.687 euros, la cantidad que se ha probado fue estafada, porque la familia del hombre cuantificó el importe de lo estafado en 72.000 euros.

Pablo Jesús admitió que había gastado unos 50.000 euros en la pitonisa, pero sin recibos ni facturas, y el Tribubal ve imposible acreditar cuánto efectivamente le pagó a la vidente.