Eragin da voz a variadas realidades de la precariedad juvenil

Éxito de la jornada organizada hoy en Karmela por Eragin, la asamblea de jóvenes precarizadas de Bilbo, bajo el lema ‘No es lo que hay’. Diferentes voces han ido descubriendo las variadas realidades de la precariedad laboral, así como iniciativas para combatirla.

NAIZ|19/10/2019
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La asistencia a la jornada, en Karmela, ha sido destacada. (@EraginBilbo)

Las distintas problemáticas que sufren los jóvenes trabajadores han sido expuestas a la largo de la mañana en este espacio autogestionado de Santutxu. Ha habido tiempo tambén para presentar la estrategia y los objetivos de este movimiento transversal, sumando y haciendo un llamamiento a la juventud trabajadora de Bizkaia a la organización y a la lucha.

«Frente a las problemáticas que sufrimos en nuestro día a día, que emanan de la raíz del capital, patriarcado y precarización constante, pensamos que ha llegado el momento de organizarnos y plantar cara», defienden desde la asamblea. La jornada de hoy, así lo pretendía, ha sido «un punto de inflexión» para Erangin.

Se ha destacado que la devaluación salarial de los y las trabajadoras comenzó en 1984, a raíz de la «ofensiva» emprendida por el capitalismo, y la precarización extrema es una consecuencia.

En la primera de las mesas redondas, centrada en la precarización y el neoliberalismo, el profesor Carlos Sánchez Mato, responsable de Políticas Económicas de IU, ha incidido en que frente al mensaje de que «no hay alternativa, hay mucha gente joven, con conciencia de clase que no baja los brazos y grita». También Joseba Garmendia, profesor de Economía Aplicada, ha aportado datos concretos sobre el reparto de la riqueza y la evolución de tipos impositivos por tramos de renta, poniendo el ejemplo de EEUU.

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La recta final de la jornada ha estado ocupada por las reflexiones de la politóloga Arantza Tirado, el sindicalista de ELA Pello Igeregi y Berta García, de Piztu Alarma, que han coincidido en la importancia que tiene que la juventud se movilice y organice. Piztu Alarma, precisamente, es una herramienta activista de solidaridad y movilización obrera.

García se ha fijado en realidades como la de Glovo, «donde es más fácil luchar contra el compañero que contra el jefe». «El capitalismo necesita y promueve la competividad entre los trabajadores», han añadido.

«Hay que luchar porque somos de clase obrera», ha defendido Tirado, a quien le «parece mentira que en el siglo XXI se niega la existencia de la misma». «El precariado no existe como tal porque no es una clase. La clase obrera siempre ha tenido situaciones precarias», ha insistido.