Los 39 de un Aduriz que «fantasea» con la Gabarra

Aritz Aduriz se retira a final de esta temporada y «fantasea» con despedirse al timón de la Gabarra. Este martes cumple 39 años un delantero que nunca se rinde y ha marcado una época en el Athletic.

Manex ALTUNA|2020/02/11
Aduriz
Aduriz recibe un premio de la mano de Iribar, otro gran mito del Athletic. (Marisol RAMIREZ / FOKU)

Después de tres meses sin poder jugar por los problemas en la cadera regresaba ante el Getafe a los terrenos de juego y también jugó contra el Barcelona en Copa. El delantero donostiarra cumple este martes 39 años. El domingo no pudo despedirse sobre el campo en Anoeta, pero colgó un mensaje en su cuenta en Instagram recordando que es un estadio «especial» para él. El ariete marcó sus dos primeros goles con el Athletic en Anoeta en enero de 2006.

Aduriz es un icono en el Athletic de las últimas temporadas y ha marcado unos registros que serán difíciles de igualar.

Tras el pase a semifinales de Copa, un Iñaki Williams eufórico con el gol al Barcelona, comentaba que Aduriz les arengaba en el vestuario pidiendo que «chavales, por favor, tenemos que llegar a la final, que este año me retiro». El delantero rojiblanco añadía con algo de sorna que «queremos que el abuelito se dé un último paseo feliz en la Gabarra».

El delantero donostiarra recibía el lunes por la noche el premio Antonin de Honor de la revista Panenka en Barcelona. En la gala afirmaba que «no sé qué puede pasar si ganamos la Copa. Es muy difícil, pero igual, si sacamos La Gabarra, Bilbao desaparece. Llevo fantaseando con ello mucho tiempo».

Desde la revista explicaban el premio al donostiarra destacando que «su carrera es un ejemplo para cualquier joven delantero. Porque, a sus 38 años, es historia viva del Athletic. Y porque le echaremos mucho de menos a partir de la temporada que viene».

Un goleador que nunca se rinde

Aritz Aduriz se despedirá del fútbol profesional en mayo con 39 años. Un jugador con carácter y liderazgo en el vestuario que, a base de goles, se ha ganado un sitio en el Olimpo rojiblanco. Un futbolista que simboliza la resiliencia tras tener que ganarse la vuelta al Athletic en dos ocasiones y mejorar, como el buen vino, con el paso de los años. El donostiarra ha marcado una época con protagonismo especial en el título de Supercopa en 2015 y en las noches europeas con los cinco goles anotados al Genk en 2016. Asimismo, es el sexto jugador que más goles ha anotado en el Athletic con 172 goles –tiene a Iraragorri a siete tantos en el quinto puesto– y se encuentra con 402 partidos entre los veinte que más han jugado con la camiseta zurigorri.

Aduriz es un portento físico que destacó en el deporte desde pequeño. En categorías infantiles llegó a ganar el campeonato vasco de esquí de fondo y fue subcampeón estatal. Antiguo alumno de la ikastola Herri Ametsa en Ulia, creció en el barrio de Ategorrieta. Dio sus primeros pasos en el fútbol en el Sporting de Herrera hasta que se incorporó al Antiguoko y formó parte del equipo juvenil que en 1999 disputó las semifinales de Copa con los hermanos Xabi y Mikel Alonso, Mikel Arteta y Andoni Iraola.

Junto con el de Usurbil recaló en Lezama y fue cedido al Aurrera de Vitoria. Tras pasar por el Bilbao Athletic, debutó en el primer equipo con Heynckees en un partido de Copa ante el Amurrio en 2002. Jugó otros tres partidos, pero no le renovaron el contrato.

Tras pasar por Burgos y Valladolid, regresó para salvar a un equipo que tuvo que lidiar con el descenso. Después, fue malvendido al Mallorca y volvió desde Valencia con 31 años antes de que estallara la polémica no renovación de Llorente en el segundo año de Bielsa.

Las lesiones le han impedido rendir en los últimos meses, pero ha dejado su impronta con un penalti lanzado como si fuera un golpeo de golf y un golazo de media chilena ante el Barcelona. Aduriz nunca se rinde y resiste, como el Athletic, en el actual fútbol moderno.

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